Morfeo

|

Cerré una vez más mis ojos, está vez para no despertar, otra vez soñaba contigo...
Me mirabas débilmente y tus bellos ojos brillaban, recuerdo que me besabas como nunca antes y que de pronto te empuje, te golpeé, no sé muy bien por qué, pero retrocedí y el odio corrió por mis venas, odio porque me haces amarte y eres sólo una bendita ilusión maldecida.
Sigo durmiendo, sigo entre tus brazos mi querido Morfeo, eres como una fantasía frustrada, pero tan hermoso, tanto... me palpabas con tanta tristeza, así como si tú tuvieras miedo de que yo despertará. Hasta que abrí los ojos, desperté y te seguí inventando con mi desolación, después te volví a buscar en mi almohada, pero ya no, ya no volví a soñar contigo.
Melpómene.