A mi suicida hermana bitch y nuestra ciudad doliente

|
¿Cuántas veces nos deslizamos por el frío asfalto de la gran Alameda esperando algo que cambiará el sentido?
Ya casi ni recuerdo esas risas ebrias en las que tu y yo perdiamos la razón de tanta lágrima ahogada.

¿Te acuerdas de esas noches tristes llenas de químicos que nos ayudaron a sobrevivir?

ahora estas tan lejos.

Espero que recuerdes tanto como yo, esas noches llenas de joy division, esas noches en las que podíamos caer intoxicadas en un hospital y ya nada importaba más que escapar un rato. Esos ratos, no momentos. Esos ratos eternos en los que caminabamos exponiendonos a tantas cosas y a nada.

¿Recuerdas esos besos sin rostros?

¿Recuerdas las noches que no recordamos?


Te extraño.