Tú y yo, el mismo peso

|

Y yo que pensé que era yo la que me había tropezado más...
y yo que pensé que tu te quejabas y llorabas porque sí
y yo que pensé que eramos diferentes y por eso nos mordíamos
y yo que te odie tantas veces,
pero llevamos la misma cruz.
las mismas cicatrices en nuestra piel
eres mi madre.
No tienes la culpa, ni yo
si te quieres rendir, me rendiré contigo
si no quieres vivir, yo tampoco.


1 comentarios:

Reo dijo...

Jajajaja... cuándo algo con una proyección más feliz? Supongo que no: tiende a venirle bien al escritor sus escritos.

Por ahora me conformo a decir que ni lo que afirmé hace un parrafo me lo creo, y que quiero seguir leyéndote (otros sentimientos, tal vez).

Saludos!